En las últimas dos décadas, las redes sociales digitales han transformado profundamente los mecanismos mediante los cuales los conflictos interpersonales, las sospechas y las acusaciones se procesan y difunden en el espacio público.
La incorporación de datos censales al desarrollo de sistemas de inteligencia artificial por parte de los Estados suele discutirse bajo la categoría de la privacidad individual. Este artículo argumenta que ese encuadre resulta insuficiente.
uando un espacio comercial o un evento masivo organiza condiciones en las que la escasez se encuentra con una oportunidad limitada y una multitud urgente, el desorden que resulta no es una sorpresa: es una consecuencia predecible.
No se trata de romantizar la vejez pobre ni de convertir la necesidad en virtud. Se trata de entender que la dignidad en la vejez no se gana con el esfuerzo individual: es un derecho que una sociedad decide garantizar o no.